martes, 2 de mayo de 2017

¿Muerte sigues ahí?

Cállate, me están esperando, cállate y no digas nada, por favor acuérdate de lo que pasó anoche. Por favor respóndeme no me dejes ese trabajo solo a mí, yo... yo no podré seguir con esto por mucho más. Disculpa, sé que esto es raro, pero yo no quisiera seguir en este mundo terrenal si fuera tú...

Estamos encerrados, mira tus manos, mira tus muñecas, mírate a ti mismo en ese charco. No te asustes, por favor no te asustes y no respires muy fuerte, hay oídos en cada esquina, nos siguen y nos seguirán siguiendo, nos han vigilado y creo que seguiremos así por un muy largo tiempo.

Está bien, está bien, te diré lo que sé, acércate poco a poco...

Fuimos encerrados, no he logrado ver su cara, pero su voz me suena muy familiar, no se sus razones ni motivos, ni que tenemos común para ser sus objetivos, ni porque nos llama "juguetes". Pero nos ha torturado por días, tú en lo particular has sido su juego favorito, te usa por muchas más horas, pero no te quiere dañar hasta que te pueda ver a los ojos y lágrima por lágrima hacerte sufrir, lo sé, esas palabras aún resuenan en mi cabeza.

Te puedo contar lo poco que sé, pero igual no creo que la sangre en el piso no sea información suficiente. Nos agarraron el viernes 13, ironía ¿no? Todo esto pasó cuando en plena carretera, nuestros carros chocaron, fuiste tú, estabas borracho, y mi falta de sueño tampoco fue mi gran amigo en ese momento. Chocamos, tu pobre sedan contra mi viejo Mustang, tu te llevaste la peor parte, pero como era una carretera que poco se frecuentaba nadie llegó a nosotros, te arrastré a través del fuego que la gasolina creaba y mientras el humo crecía mi raciocinio bajaba, te quería dejar ahí, te quería dejar muerto, pero no podía, no pude dejarte así por así... Fui muy débil. Te arrastré por una buena cantidad de terreno, pero como no pude más, caí ahí, entre el humo y lo poco que me quedaba de esperanza oí un motor llegar a nosotros... siento que te debí dejar muerto, no quiero llorar, pero estaríamos mejor, es mi culpa ¡ES MI CULPA! -los gritos y lagrimas aumentaban.

Me callaré, lo prometo, pero cuando llegamos aquí fue el infierno en persona, ni el cuervo que se posaba en el busto de Palas era tan horrible... somos nosotros dos y nada más... no, no éramos nosotros dos, era yo, yo contra él, cada día, cada maldito día que podía seguir cuerdo sentía un cuchillo a través de mi abdomen, me tuvieron crucificado dos días, me quería así específicamente, según el "quería cumplir sus pecados más íntimos". El cuchillo bajaba poco a poco y cada hora lo profundo del corte aumentaba, le gritaba piedad pero ¿crees que a él le importaba? Me escupía y se reía de mi, pero el cuchillo fue a pesar de todo lo más divertido, cuando llegó el agua hirviendo las cosas empeoraron y cuando llegó el aceite le pedí que me matara, le dije que ya no me necesitaba, pero él dijo que toda persona tiene una razón en este mundo y mi razón es entretenerlo, entonces el hará todo lo posible para que así sea...

Okey, ya te dije todo lo que sé, menos mi nombre, quizás no deberías saberlo, siempre trajo malos sucesos alrededor de mí. Siempre sufrí por él y ¿sabes qué? Mejor así. Quizás deberías comer, ya es un poco tarde, pero en realidad este cuarto sin ventanas tampoco es mucho lo que nos dice, come, lo sé, se que está podrido, pero si no lo comes quizás no vuelvas a ver más comida.

Hoy quizás sea tu día, por favor complácelo, pero no mueras, no permitas que la sangre a tu alrededor sea un impedimento, ya me falta un ojo pero eso no es nada, sin un ojo aún se ve, ¿cómo me lo hizo? Me clavo un lápiz poco a poco el segundo día, dijo que sería entretenido ver algo romperse y desparramarse en el piso, estaré bien, esperemos que tu también -suenan pasos- cállate, y jamás digas que te hablé, lo sé, lo siento, no sé qué te pasará... agáchate, no me mires más...

El se fue, ¿estaría mal hablar conmigo mismo? Claro que no. No puedo seguir así, necesito hacer algo, quizás el esté bien, pero ¿y yo? Quizás si él le dice algo me ataque, quizás vuelva a mí a atacarme... no, no será así, confió en el... ¿Cómo confiar si fue su culpa?... No fue su culpa, o quizás sí, jamás lo debí agarrar, jamás, lo siento, pero no por él, por mí, el... el... el debería estar muerto, quizás yo debí hacerlo, si no hubiera sido el yo estaría en mi casa... Pero, no puedo, no puedo escapar así tan fácil, lo necesito, el debe estar conmigo, quizás, quizás si le diga lo que nunca le dije se asuste y se suicide y me dejen en libertad... ¿Y si no funciona?... Me quedaré aquí, no, no puedo, si él se suicida yo también lo haré...

Ya han pasado muchas horas, aún estoy conmigo mismo, no tan mala compañía a pesar de todo. Ese hombre, ese desquiciado que estuvo desmayado aún es mi carta a la libertad, pero ¿qué querrán de nosotros? Quizás lo conocimos alguna vez, quizás lo vi ¿realmente lo vi? Su voz me suena familiar, pero se escucha en una época muy lejana, su voz desgarrada demuestra los cientos de gritos que tuvo que hacer, podría ser cantante, o quizás otro torturado, pero si es así entonces nos tendría piedad, pero él me dijo que teníamos una razón... no me tengo que desviar... NO ME TENGO QUE DESVIAR... su voz, su voz me suena a mí pasado, su voz me recuerda a el pasado con mi mujer, mi mujer, quizás sea ella, ella tuvo que ser, no es normal... Vendetta, ¿Vendetta quizás? No lo conozco, no puedo pensar en venganza... o quizás si... Baja la voz que viene alguien -me digo a mi mismo.

Ya llegaste, ya estás aquí, dime que pasó, mira esas heridas, mira tu rostro, que te dijo, DIOS TUS MANOS, ¿qué te hizo  en ambos dedos? No me digas que te los cortó... No, a mi no me hizo eso... ¿Te dijo lo que quería de nosotros?... Ya sé que no quieres hablar, pero te lo advertí, concéntrate y mírame, no me dejes aquí sólo que ya lo he estado mucho, nos dijo juguetes de nuevo, ya veo. Aparte de eso ¿que más te hizo? ¿Tus orejas? ¿Tus dedos del pie? ¿Te hizo todo eso? ¿Cómo estás aquí? ¡Deberías estar muerto!, pero duró mucho menos contigo que conmigo... Dime que recuerdas de tu pasado, se que no escaparemos, pero al menos tendremos la certeza de saber quién nos está mutilando.

Ya se desmayó, ya puedo pensar en paz, es increíble, nuestras historias nos unen, su vida y la mía tienen el mismo pilar, mi mujer, mi bella y hermosa mujer, una perra a final de cuentas, pero mía. Quizás ya sé donde conocimos a ese hombre, el día de la muerte de mi esposa ¡LO VI!,  pero eso no fue todo, una semana después de su violación y mutilación, un hombre delgado y bastante alto fue detenido por el caso, pero no fue preso, fue a un psiquiátrico, ¿quizás sea él? DEJA DE PREGUNTARTE Y PIENSA CARAJO. Ese hombre escapó, pero no puedo seguir así, necesito saber más, el nos tiene cautivos, quizás cuando juegue conmigo lo pueda persuadir, pero es muy inteligente, mucho más que tú, es un homicida ¡JODER, ES UN PUTO HOMICIDA! Relájate ¿Que harás? Dile la verdad, quizás te diga o quizás no, ¿qué se pierde? ¿Tu vida? Eso no vale mucho, piensa tus palabras y memorízalas como si fuera tu escape, que a pesar de todo lo es; suicida por fin estás haciendo algo bien en tu vida, no lo arruines.

Ya te despertaste, que bueno, necesito que me sigas contando tu historia, ya vi donde tiene lugar nuestro conocer, pero el tuyo no... ¿Me dices qué tu fuiste el amante de ella? Yo se que jamás me mencionó, pero tampoco era para tanto... Tu, tu estabas en el velorio, tu también fuiste al entierro... ¿Por qué?... No me digas esas estupideces de amor verdadero, no te creo, ¡NO ME MIENTAS! ¡CALLATEEEEE!... No, no te mando a callar a ti, me mando a callar a mí, respeta... Ahora que lo pienso, ese hombre ya nos conocía desde mucho antes, quizás ya tenía esto planeado desde hace meses... Fuiste tú, es tu culpa, si no te hubieras acostado con ella, si hubiéramos chocado, si no hubieras toma... ¿Qué recuerdas de la noche anterior? Dime urgente... ¿Un hombre flaco y alto? Me lo temía, te hicieron embriagar... Tomaste toda la noche junto con él, entonces, entonces ya sabía qué harías tu... ¿cómo supo que haría yo? Ese mensaje, ese mensaje de un juego de cartas... no fue el... fue mi mejor amigo... O quizás... Quizás... No fue mi amigo, quizás lo utilizaron... No, es imposible...


(Una voz a través de un auricular habla) Así que ya te diste cuenta, recuerda que las paredes siempre hablan y mucho más con un micrófono en cada esquina; te aplaudo duraste menos de lo que esperaba querido amigo, la lastima de todo esto, es que aún no se han dado cuenta de quién realmente soy. No soy ese famoso asesino del que todos hablan, ella lo pidió, ella los quería perder, pobres ilusos ¿aún creen que una mujer así los querría? JA, dan penan mientras se revuelcan en su mierda y miseria. Yo fui su amor, su único amor y ella cumplió cada mínimo pecado conmigo, ella era su propio demonio y ustedes su juguetes. ¡WOW!, ya saben de dónde viene el sobrenombre, pero el juego que los tres jugamos si es mío, siempre lo quise hacer, me dijeron que estaba loco, me dijeron que necesitaba ayuda, pero sus cuerpos débiles eran donde quería poner mi cuchillo, mi mejor amigo y yo junto con ustedes, una velada de ensueño ¿no creen? Quisiera terminar lo que empecé, pero antes de todo quisiera dejarles algo claro para que no haya rencores en un futuro, a el más idiota lo emborrache, a ti pequeño hombre te quise torturar mucho más porque eras el juguete favorito de ella, y siempre creí eso y créeme valió la completa pena. Y a ti hombre loco que no se sabe callar, tu amigo ya no está con nosotros, y el choque no fue cosa del destino, a tu ecuación le faltó una incógnita y es que tu jamás revisaste los frenos de tu viejo Mustang. Con todo esto y solo a espera de lo que podría pasar los traje a aquí y bueno, el resto es historia... nos vemos en unos minutos –antes de que apagara el micrófono y se escucharan pasos y cadenas se le escuchó decir- la muerte ya no existe, la muerte ya no está ahí…

No hay comentarios:

Publicar un comentario