lunes, 12 de junio de 2017

Memorias de una antigua amistad

Es difícil hablar de amistad cuando no la hay. Sueno un poco raro, pero mis amistades se han perdido en el tiempo, entre miserias y desastres, algunos enemigos y otros que vieron hacia otro lado cuando más los necesitaba.

Ya no tengo casi amigos, o bueno quizás los poco que tengo no me consideren como tal, pero hoy vengo a contar la historia de una amistad perdida, una amiga que la vida la hizo miseria en su estado más puro y que me tenía atado a ella por simple dolor. Ésta historia es para ti querida señorita y aunque no lo creas aún la vida no es lo suficiente amable para enseñarte lo que jamás quisiste ver por tus propios ojos.

La vida dio un giro cuando en plena guerra nos estaban atacando, no eran seres comunes, no eran ni monstruos ni humanos, éramos nosotros, nuestros cuerpos enfrentándose a sus verdaderos amos. El origen de esta guerra empieza con un pobre científico que aprendió como hacernos eternos, nos clonó a cada ser humano más de una vez –algunos sin consentimiento- y lo único para que los nuevos cuerpos se movieran y empezaran a andar era el alma del antiguo portador, que desgracia que ese científico loco no notó que al clonar un cuerpo, incluso clona lo que sólo en la biblia existía hace 10
años, el alma.

La guerra había empezado, y fue liderada por los clos (abreviación que le dio el gobierno a los clones) más poderosos, los cuerpos de grandes mentes, pidiendo justicia y venganza, negándose a ser portadores de alguien más, aunque irónicamente fueran ellos mismos. Quizás me quedo un poco corto de detalles, pero prometo volverlo a retomar algún día. 

Esa amistad la conseguí en un campo de batalla desierto, entre trincheras y disparos, fusiles y armas cortas, armas blancas y una que otra granada. Esa señorita de dolor en los ojos y un alma de fuego que se negaba a pensar que todo en este mundo se debía resolver con paz, necesitábamos más violencia. Yo por su contrario era un pacifista sin escrúpulos que solo le pusieron un casco y lo mandaron a matar a los cuerpos de sus padres. La única diferencia entre un clos y un humano verdadero es el color de piel, un tono gris casi opaco con un cabello tan blanco que recuerda a cierta reina montada encima de sus tres dragones.

La chica se enfrentaba a sí misma, tanto metafórica como literalmente, esa señorita de ojos verdes color gema se encontraba con sus demonios a cada pisada que daba, se recordaba el dolor que pasó alguna vez por alguien más, jamás le perdoné a quién la hirió, pero esa para ella era otra ambición de seguir.

No me quedo corto si admito que era fastidiosa y que a veces prefería que tuviera una bala en el cráneo a seguir escuchándola protestar, pero nada se puede hacer si es la única persona en la que puedes confiar.

Un 13 de junio llego un aviso por radio y nos dijo que los clos se acercaban cada vez más a las costas del Caribe, el lugar donde estaba mi pelotón.

Como siempre todos decidimos primero conversar y tratar de llegar a una vía pacifica para poder lograr algo de esperanza, a pesar que los clos eran sangrientos tenían una genialidad y un conocimiento de la paz envidiable.

Como todo buen soldado soy prescindible así que junto al General Mawson, el Dr. Rogers y la señorita, nos unimos a la búsqueda de la paz. Llegamos al punto de encuentro designado por los clos y los humanos como “Zona pacífica”, es decir la isla de Belice.

Fuimos recibidos como no lo esperamos, con sorpresas y ante todo con respeto, nos vimos en la cara de esos líderes, de esos niños que nos temían, de esas madres que no sabían que hacer al vernos, nos querían atacar pero tenían órdenes de dejarnos en paz.

Fueron duras noches de negociación para dejar el Caribe libre y solo usar como campo de guerra a Estados Unidos –donde se inició la tragedia- y a cierta parte de Europa del Este. Los clos muy buenos hablantes de varias lenguas tenían la charla en inglés, pero era traducida simultáneamente en Mandarín, Alemán, Italiano, Francés, Español y Japonés. 

Tres días nos tomó llegar a un acuerdo de no atacar por debajo del Canal de Panamá, pero eso no era suficiente, teníamos todos los suministros y las empresas de manufactura hacia el centro del Caribe, específicamente Puerto Rico y República Dominicana. Más abajo hacia el sur de América teníamos la fuente de suministros, alimentos y agua, al igual que ciertos ases bajo la manga, como eran la creación de bombas nucleares con un radio tres veces mayor a la bomba que cayó en Hiroshima.

Las negociaciones siguieron, pero como el plazo era de una semana si no se lograba concretar nada entonces estábamos perdiendo el tiempo. Quedaba solo un día y llegó la líder de los clos, un cuerpo igual al de ella, igual a mi amiga.

-Así que por eso ella se ofreció voluntaria -pero para el momento en que me di cuenta ya era muy tarde.

Eran las 2 de la  mañana cuando una alerta sonó y al segundo habían anunciado la muerte de la líder de los clos. No duramos mucho cuando los clos llegaron a buscarnos y gracias a la fuerza –aunque con cierto raciocinio- nos llevaron a la plaza principal.

-¿Por qué? ¿Qué les hizo ella? –gritaba un clo mientras yo giraba mi cabeza buscándola a ella, por desgracia no estaba.

-Nosotros no hicimos nada señor, fue la soldado, la mujer que vino con nosotros, mira a tu alrededor no está aquí.

Como presas nos amarraron las manos y nos pusieron grilletes en los pies andando hasta llegar a lo que era hace unas escasas horas la casa de la líder.

La vimos ahí, la muy baja mujer con el cuchillo en mano lamiendo la sangre negra que caía del mismo después de haberle cortado el cuello a la líder.

-¿No podías ni siquiera escapar y dejar el cuerpo aquí? –le gritaba, pero haciendo caso omiso a cada palabra que decía miró al cadáver y sólo se quedó riendo.

-No lo entiendes, ella es la culpable de todo, yo soy la culpable, debía hacer algo.

-Esa no eres tu, la mujer que sacrificaba su vida por salvar a alguien más no es esa que está aquí –mi voz se rompía poco a poco y se volvía cada vez más en llanto.

-Creo que nunca me entendiste, yo quiero el bien, pero el bien no es correcto si creen que la paz es la mejor jugada, ya podrían estar muertos, podríamos ser los reyes del mundo nuevamente. Jamás te convencí, jamás pensaste que mis palabras eran verdaderas.

-No te podría creer cuando tú no me escuchabas, no pensabas en todos, no querías nada diferente a lo que está en tu mente. Ahora mírate, sola, sufriendo, ¿esto es lo que querías? Es verdad jamás te entendí, pero tu sólo buscabas venganza, venganza hacía ti misma, venganza hacia tu cuerpo, pero no eres lo suficientemente fuerte para pegarte un tiro en la cabeza y terminarlo todo, ¡TODO ES TU CULPA!

-¿Ahora qué? –Dijo un clo detrás de nosotros- ¿Quién la ejecutará?

-Yo quiero el placer –lo dijo ella.

-No serías capaz –dije.

-Eso dices tú. Que lastima que no podemos estar ni un día sin pelear.

A las 12 del mediodía en la plaza principal, esa chica agarró el revólver diciendo que todos eran unos débiles. Tenía el arma al lado de su cráneo, me miró a los ojos y me gritó:

-Quisiera darte el abrazo que te prometí dar, pero creo que no lo mereces.

-Adiós fea –le dije entre lagrimas.

-Adiós.

El disparo retumbó en todo Belice y no queda más que decir que fue la última bala que sonó en esa isla y el resto de América, ella no sabía que el acuerdo para la paz en América Latina había sido firmado, este trato incluía una clausula de seguir la guerra en el oriente –Asia- y dejar a América y Europa libres, América para los humanos y Europa para los Clos. Como seres de palabras que son, los clos nos dejaron en paz y la guerra siguió para otro lugar.

Lástima que esa chica terca como nadie, terminó como jamás lo hubiera soñado, en su propia miseria y lastima por jamás haber escuchado y  jamás haber dejado opinar. Hoy le vengo a rendir tributo. Sólo me falta por decir: Te quiero enana, te ganaste un pedazo de mi corazón, pero tu forma de ser nos alejó y nos hizo sacar lo peor de algunos, siempre vivirás en mi mente y espero algún día encontrarnos antes de la muerte misma.

La guerra nunca es una opción, la vida y la esperanza van de la mano con la consciencia, piensen antes de actuar y siempre busquen la paz.

En dedicatoria a alguien que jamás pensé perder, que lastima que terminamos así y que seguro en estas palabras te encontrarás. Se te quiere y siempre estaré ahí aunque no de la misma forma que antes.


Atentamente: Nau.

lunes, 8 de mayo de 2017

Divagando (3)

La vida se deleita del dolor de las personas mientras la muerte llora porque odia su trabajo.

Divagando (2)

Aquella noche de un sueño intenso, atesorado por una lluvia sin fin, recordé su cara en el triste intento de evocarla, más fue imposible, ya que hace muchos años la deje de ver, ¿quién sabría si siguió con vida o la muerte la terminó de culpar?

-Nau

Divagando (1)

Siempre hemos oído que todos los ángeles son buenos y que todos los demonios son malos, pero ¿qué pasaría si invirtiéramos los papeles? A la final ¿quién sería la victima y quién el héroe?

-Nau

domingo, 7 de mayo de 2017

Demonios y "Ángeles" (Parte 1)

Desde niño siempre oí puras atrocidades, algunas tan divertidas que parecían un juego, pero a que la final se volvieron parte de las charlas diarias de mi familia. Charlas tan intensas y tan fáciles de relatar que parecen un cuento de Edgar Allan Poe, pero que a la misma vez son tan locas que me recuerdan al cuervo que siempre pensé que tocaba mi ventana.

Estos cuentos iban creciendo día a día, y mis padres no me querían hacer testigo de ellos, me decían que la ignorancia era el mejor placer si quieres seguir vivo, eso es muy raro viniendo de un par de filósofos que me tenían entre la pared y la espada si no hacía mis deberes y tareas. Pero bueno como seguía contando, los cuentos tocaban mi alma con gran gratitud ya que eran la única vez que mi atroz padre se acercaba y hablaba con mi madre, lo sé, cuentos estúpidos de un niño.

Todo esto es sólo un pequeño preámbulo de lo que realmente pasaría el día que entré a primaria, en la escuela más remota de mi tierra (no quisiera dar nombre porque no sería un lugar bonito de visitar), tan destruida por la naturaleza que si algún dirigente político la hubiera visto y si hubiera estado de buenas la hubiera mandado a clausurar.

Ese día inició con una lluvia intensa que nos hizo aparcar el carro debajo de de las grandes nubes negras como la oscuridad, mientras esperábamos que acampara para que los cauchos en desuso de mi padre no resbalaran. Ese pequeño tramo de mi vida fue hermoso, pudo ver por fin a la virtud que tiene la naturaleza cuando la sientes por ti mismo, aunque sea detrás de un espejo.

Mi padre en esos 30 minutos apagó el motor y me empezó a contar como sería mi nuevo convento educativo, no fue mucha la atención que le presté y tampoco mucha las ganas que él tenía de contar, pero fue una frase la que hizo erizar los pelos de mi piel.

–Al momento que te toque enfrentar la realidad siempre ten en cuenta que la verdad no es absoluta y que incluso la vida no es más que un huevo podrido, si tienes que hacer algo para salvar ese huevo, hazlo y no sientas remordimiento.

Ese discurso no era raro de mi padre, era un ser desvirtuado y muy triste, pero que a la vez encontraba regocijo en sus libros y en sus diccionarios. Quizás sólo con los años entendí la metáfora de mi padre, el hablaba de perder la vida, pero esto no solo queda así ya que continuó con su discurso poco poético.

 –Hijo, quizás nunca te lo hayamos dicho, pero la vida no es como te lo contamos, quizás deberías saber que muchos en la escuela te mirarán mal, algunos se burlaran y muchos te tendrán miedo, pero no te debes preocupar, sólo tapate los oídos e imagina que estás en casa.

–Pero papá, ¿habrá personas malas?

–No solo ellos, quizás nunca lo notaste pero la gente no nos quiere mucho por esta zona.
Esa aura de pánico me recorrió todo el cuello, ¿Por qué mi padre me mandaría para allá? ¿Estaría loco? Esperaba que no. 

Después de media hora esperando que escampara, no lo hizo, y mi padre como todo buen tonto se arriesgó a salir con unos cauchos desinflados que habían recorrido miles de kilómetros sin ser cambiados. Gracias a Dios llegamos vivos, aunque en algún momento el carro se echó para un lado y casi caímos en una zanja.

Cuando estaba dispuesto a bajarme del carro mi padre se me acercó y me dijo.

–Te espero al final del día y por favor no te quites esto –me había puesto una pulsera con pequeños huesos y calaveras muy coloridos.

Me baje del carro y lo saludé con una sonrisa, mientras a él le bajaba una lagrima de la cara, cuando traté de volver al carro a preguntarle que pasaba, el presionó el acelerador y se fue.

Extraño comienzo, y más aun extraño es que tenga tan buena memoria para recordar eso, pero siguiendo con la charla, entré a mi nueva aula, a pesar de que era un niño de 9 años me habían puesto con personas que me superaban en edad. Mi maestra gritaba y en un momento se me quedó mirando fijamente  a los ojos, ojos como arpía que no se querían apartar de mí, sentía la sensación de haber hecho algo malo, pero no fue así, apenas era mi primer día.

–Joven, creo que se debería retirar antes que llame al director.

– ¿Por qué? –Respondí muy molesto- No estoy haciendo nada malo.

– ¡Retírese por favor!

Mi terquedad propia de un animal no me dejó ir, pero cuando tengo razón no me dejo convencer por nada, tuve que ser arrastrado tanto por mi maestra como por unos cuantos compañeros, ninguno lo podría hacer solo, apenas me podían cargar entre 5.

Llegué a la Dirección, lleno de niños idiotas y maestros más idiotas aún que se creían la octava maravilla de Dios por enseñar. Pero cuando yo llegué todo cambió, las burlas callaron, los insultos se apaciguaron y eran todas las miradas en contra de mí, ahora no era mi profesora, eran todos, quizás me veía muy mal, no sé. Me dejaron sentado ahí, me seguían viendo, pero ahora era mucho peor, se  oían susurros, susurros horribles, de lo poco que podía oír era muy parecido a lo que mis padres contaban en la mesa del comedor cada noche: cuentos de monstros, cuentos de demonios, cuentos de mi familia…

Me dejaron sentado afuera completamente sólo, pero no sentía que la soledad estuviera ahí; una niña pelirroja pasó y se me quedó viendo, su cabello como llama y unos ojos azules tan parecidos a los de mi madre, paró e hizo un gesto irreconocible con la mano, bueno, irreconocible para el resto, pero para mí significaba “ayuda”.

Me hicieron pasar a la sala del director, una oficina desagradable color mierda y con un olor a tabaco agobiante, apenas me senté no dudaron en hacerlo, empezaron a preguntar.

– ¿Qué quieres de nosotros? ¿Qué haces aquí? Acaso las historias que te contaron ¿no son suficientes? No te tenemos miedo, responde ¿Qué eres?

–No entiendo –respondí con cierto tartamudeo- déjenme en paz, yo no sé nada, yo sólo vine a estudiar –las lagrimas empezaban a salir.

–Sabemos quién eres maldito demonio, puedes engañar a los demás, pero nosotros no somos ellos, nosotros siempre te hemos conocido, te matamos mil y un veces, eres una simple mierda comparada con los otros de tu raza. ¡Habla! ¿Qué carajos quieres?

–Quizás sea muy joven –respondió la que era mi profesora- mira sus ojos, apenas son morados, aún no llegan a rojo, ni siquiera tocan el amarillo.

–Miles de nosotros hemos muerto por cosas como él, algunos han muerto por cosas aún más jóvenes –no entendía que querían decir por cosa-, necesitamos sacarle información o sabrán que capturamos a uno. Ésta es tu última oportunidad querido niño, tu profesora y yo queremos saber que haces aquí, si nos dices te dejaremos ir, te lo prometo.

–Yo vine a estudiar –quería llorar pero apenas sentí una lagrima caer sentí algo golpear mi rostro-, ¡SÓLO QUIERO ESTUDIAR! DÉJENME –otra cachetada más- NO SÉ QUE QUIEREN DE MÍ, ¡DEJENME!

–No quiere cooperar, pero no me importaría arrancarle el corazón poco a poco, agárrenlo de las muñecas y pónganlo encima de la mesa, cada uno tome una extremidad y si lo sueltan ustedes lo acompañaran a caminar el infierno…

Me agarraron, mis manos, mis piernas, me arrancaron la ropa, pusieron la mesa para el fondo del salón lo más lejano posible a la puerta, me arrancaron mi pulsera, la pulsera que mi padre me había dado esa mañana. Abrieron una de las gavetas de la mesa, el director agarró un cuchillo, pero no uno cualquiera, éste brillaba con un tono rojo y cada vez que se acercaba a mí se volvía más y más azul.

–Hu Sitie a pere hu Moi, u gro ce pore, milo desia –mi mente entendía la razón de esas palabras, pero no sabía cómo; significaban “Por Satán y por Dios, te condeno a morir, maldito Demonio”.

El cuchillo se acercó a mi pecho y poco a poco se clavaba en mi pecho, muy lentamente las gotas de sangre salían a través del corte, pero mi mente estaba hecha un manjar de emociones, pero el dolor era el predominante, maldito dolor. Gritaba y sufría, ellos esperaban impacientes a ver qué pasaría, esperaban un destello quizás, pero algo muy raro pasó, mi cuerpo estaba inmóvil pero mi cabeza aún se podía mover, sentí la necesidad de chocar mi cabeza con la mayor fuerza posible en contra de la mesa. La primera vez no pasó nada, la segunda tampoco, a la tercera vez el golpe abrió una herida donde la sangre se derramaba a montones, a la cuarta vez ya sentía parte de mi cráneo roto, pero la quinta vez no morí, no lo logro explicar, ese quinto golpe me hizo cerrar los ojos y al abrirlos me encontraba en otro lugar, mi mismo cuerpo, mis mismas heridas, pero ya secas, mi sangre aún rodando por mi cabeza, pero estaba sólo, nadie más estaba cerca, sentí que los dejé atrás, pero aún sentía una especie de conexión con lo que había quedado en esa mesa, estaba vivo eso era seguro, pero las heridas de aquel cuerpo las sentía en éste…

martes, 2 de mayo de 2017

¿Muerte sigues ahí?

Cállate, me están esperando, cállate y no digas nada, por favor acuérdate de lo que pasó anoche. Por favor respóndeme no me dejes ese trabajo solo a mí, yo... yo no podré seguir con esto por mucho más. Disculpa, sé que esto es raro, pero yo no quisiera seguir en este mundo terrenal si fuera tú...

Estamos encerrados, mira tus manos, mira tus muñecas, mírate a ti mismo en ese charco. No te asustes, por favor no te asustes y no respires muy fuerte, hay oídos en cada esquina, nos siguen y nos seguirán siguiendo, nos han vigilado y creo que seguiremos así por un muy largo tiempo.

Está bien, está bien, te diré lo que sé, acércate poco a poco...

Fuimos encerrados, no he logrado ver su cara, pero su voz me suena muy familiar, no se sus razones ni motivos, ni que tenemos común para ser sus objetivos, ni porque nos llama "juguetes". Pero nos ha torturado por días, tú en lo particular has sido su juego favorito, te usa por muchas más horas, pero no te quiere dañar hasta que te pueda ver a los ojos y lágrima por lágrima hacerte sufrir, lo sé, esas palabras aún resuenan en mi cabeza.

Te puedo contar lo poco que sé, pero igual no creo que la sangre en el piso no sea información suficiente. Nos agarraron el viernes 13, ironía ¿no? Todo esto pasó cuando en plena carretera, nuestros carros chocaron, fuiste tú, estabas borracho, y mi falta de sueño tampoco fue mi gran amigo en ese momento. Chocamos, tu pobre sedan contra mi viejo Mustang, tu te llevaste la peor parte, pero como era una carretera que poco se frecuentaba nadie llegó a nosotros, te arrastré a través del fuego que la gasolina creaba y mientras el humo crecía mi raciocinio bajaba, te quería dejar ahí, te quería dejar muerto, pero no podía, no pude dejarte así por así... Fui muy débil. Te arrastré por una buena cantidad de terreno, pero como no pude más, caí ahí, entre el humo y lo poco que me quedaba de esperanza oí un motor llegar a nosotros... siento que te debí dejar muerto, no quiero llorar, pero estaríamos mejor, es mi culpa ¡ES MI CULPA! -los gritos y lagrimas aumentaban.

Me callaré, lo prometo, pero cuando llegamos aquí fue el infierno en persona, ni el cuervo que se posaba en el busto de Palas era tan horrible... somos nosotros dos y nada más... no, no éramos nosotros dos, era yo, yo contra él, cada día, cada maldito día que podía seguir cuerdo sentía un cuchillo a través de mi abdomen, me tuvieron crucificado dos días, me quería así específicamente, según el "quería cumplir sus pecados más íntimos". El cuchillo bajaba poco a poco y cada hora lo profundo del corte aumentaba, le gritaba piedad pero ¿crees que a él le importaba? Me escupía y se reía de mi, pero el cuchillo fue a pesar de todo lo más divertido, cuando llegó el agua hirviendo las cosas empeoraron y cuando llegó el aceite le pedí que me matara, le dije que ya no me necesitaba, pero él dijo que toda persona tiene una razón en este mundo y mi razón es entretenerlo, entonces el hará todo lo posible para que así sea...

Okey, ya te dije todo lo que sé, menos mi nombre, quizás no deberías saberlo, siempre trajo malos sucesos alrededor de mí. Siempre sufrí por él y ¿sabes qué? Mejor así. Quizás deberías comer, ya es un poco tarde, pero en realidad este cuarto sin ventanas tampoco es mucho lo que nos dice, come, lo sé, se que está podrido, pero si no lo comes quizás no vuelvas a ver más comida.

Hoy quizás sea tu día, por favor complácelo, pero no mueras, no permitas que la sangre a tu alrededor sea un impedimento, ya me falta un ojo pero eso no es nada, sin un ojo aún se ve, ¿cómo me lo hizo? Me clavo un lápiz poco a poco el segundo día, dijo que sería entretenido ver algo romperse y desparramarse en el piso, estaré bien, esperemos que tu también -suenan pasos- cállate, y jamás digas que te hablé, lo sé, lo siento, no sé qué te pasará... agáchate, no me mires más...

El se fue, ¿estaría mal hablar conmigo mismo? Claro que no. No puedo seguir así, necesito hacer algo, quizás el esté bien, pero ¿y yo? Quizás si él le dice algo me ataque, quizás vuelva a mí a atacarme... no, no será así, confió en el... ¿Cómo confiar si fue su culpa?... No fue su culpa, o quizás sí, jamás lo debí agarrar, jamás, lo siento, pero no por él, por mí, el... el... el debería estar muerto, quizás yo debí hacerlo, si no hubiera sido el yo estaría en mi casa... Pero, no puedo, no puedo escapar así tan fácil, lo necesito, el debe estar conmigo, quizás, quizás si le diga lo que nunca le dije se asuste y se suicide y me dejen en libertad... ¿Y si no funciona?... Me quedaré aquí, no, no puedo, si él se suicida yo también lo haré...

Ya han pasado muchas horas, aún estoy conmigo mismo, no tan mala compañía a pesar de todo. Ese hombre, ese desquiciado que estuvo desmayado aún es mi carta a la libertad, pero ¿qué querrán de nosotros? Quizás lo conocimos alguna vez, quizás lo vi ¿realmente lo vi? Su voz me suena familiar, pero se escucha en una época muy lejana, su voz desgarrada demuestra los cientos de gritos que tuvo que hacer, podría ser cantante, o quizás otro torturado, pero si es así entonces nos tendría piedad, pero él me dijo que teníamos una razón... no me tengo que desviar... NO ME TENGO QUE DESVIAR... su voz, su voz me suena a mí pasado, su voz me recuerda a el pasado con mi mujer, mi mujer, quizás sea ella, ella tuvo que ser, no es normal... Vendetta, ¿Vendetta quizás? No lo conozco, no puedo pensar en venganza... o quizás si... Baja la voz que viene alguien -me digo a mi mismo.

Ya llegaste, ya estás aquí, dime que pasó, mira esas heridas, mira tu rostro, que te dijo, DIOS TUS MANOS, ¿qué te hizo  en ambos dedos? No me digas que te los cortó... No, a mi no me hizo eso... ¿Te dijo lo que quería de nosotros?... Ya sé que no quieres hablar, pero te lo advertí, concéntrate y mírame, no me dejes aquí sólo que ya lo he estado mucho, nos dijo juguetes de nuevo, ya veo. Aparte de eso ¿que más te hizo? ¿Tus orejas? ¿Tus dedos del pie? ¿Te hizo todo eso? ¿Cómo estás aquí? ¡Deberías estar muerto!, pero duró mucho menos contigo que conmigo... Dime que recuerdas de tu pasado, se que no escaparemos, pero al menos tendremos la certeza de saber quién nos está mutilando.

Ya se desmayó, ya puedo pensar en paz, es increíble, nuestras historias nos unen, su vida y la mía tienen el mismo pilar, mi mujer, mi bella y hermosa mujer, una perra a final de cuentas, pero mía. Quizás ya sé donde conocimos a ese hombre, el día de la muerte de mi esposa ¡LO VI!,  pero eso no fue todo, una semana después de su violación y mutilación, un hombre delgado y bastante alto fue detenido por el caso, pero no fue preso, fue a un psiquiátrico, ¿quizás sea él? DEJA DE PREGUNTARTE Y PIENSA CARAJO. Ese hombre escapó, pero no puedo seguir así, necesito saber más, el nos tiene cautivos, quizás cuando juegue conmigo lo pueda persuadir, pero es muy inteligente, mucho más que tú, es un homicida ¡JODER, ES UN PUTO HOMICIDA! Relájate ¿Que harás? Dile la verdad, quizás te diga o quizás no, ¿qué se pierde? ¿Tu vida? Eso no vale mucho, piensa tus palabras y memorízalas como si fuera tu escape, que a pesar de todo lo es; suicida por fin estás haciendo algo bien en tu vida, no lo arruines.

Ya te despertaste, que bueno, necesito que me sigas contando tu historia, ya vi donde tiene lugar nuestro conocer, pero el tuyo no... ¿Me dices qué tu fuiste el amante de ella? Yo se que jamás me mencionó, pero tampoco era para tanto... Tu, tu estabas en el velorio, tu también fuiste al entierro... ¿Por qué?... No me digas esas estupideces de amor verdadero, no te creo, ¡NO ME MIENTAS! ¡CALLATEEEEE!... No, no te mando a callar a ti, me mando a callar a mí, respeta... Ahora que lo pienso, ese hombre ya nos conocía desde mucho antes, quizás ya tenía esto planeado desde hace meses... Fuiste tú, es tu culpa, si no te hubieras acostado con ella, si hubiéramos chocado, si no hubieras toma... ¿Qué recuerdas de la noche anterior? Dime urgente... ¿Un hombre flaco y alto? Me lo temía, te hicieron embriagar... Tomaste toda la noche junto con él, entonces, entonces ya sabía qué harías tu... ¿cómo supo que haría yo? Ese mensaje, ese mensaje de un juego de cartas... no fue el... fue mi mejor amigo... O quizás... Quizás... No fue mi amigo, quizás lo utilizaron... No, es imposible...


(Una voz a través de un auricular habla) Así que ya te diste cuenta, recuerda que las paredes siempre hablan y mucho más con un micrófono en cada esquina; te aplaudo duraste menos de lo que esperaba querido amigo, la lastima de todo esto, es que aún no se han dado cuenta de quién realmente soy. No soy ese famoso asesino del que todos hablan, ella lo pidió, ella los quería perder, pobres ilusos ¿aún creen que una mujer así los querría? JA, dan penan mientras se revuelcan en su mierda y miseria. Yo fui su amor, su único amor y ella cumplió cada mínimo pecado conmigo, ella era su propio demonio y ustedes su juguetes. ¡WOW!, ya saben de dónde viene el sobrenombre, pero el juego que los tres jugamos si es mío, siempre lo quise hacer, me dijeron que estaba loco, me dijeron que necesitaba ayuda, pero sus cuerpos débiles eran donde quería poner mi cuchillo, mi mejor amigo y yo junto con ustedes, una velada de ensueño ¿no creen? Quisiera terminar lo que empecé, pero antes de todo quisiera dejarles algo claro para que no haya rencores en un futuro, a el más idiota lo emborrache, a ti pequeño hombre te quise torturar mucho más porque eras el juguete favorito de ella, y siempre creí eso y créeme valió la completa pena. Y a ti hombre loco que no se sabe callar, tu amigo ya no está con nosotros, y el choque no fue cosa del destino, a tu ecuación le faltó una incógnita y es que tu jamás revisaste los frenos de tu viejo Mustang. Con todo esto y solo a espera de lo que podría pasar los traje a aquí y bueno, el resto es historia... nos vemos en unos minutos –antes de que apagara el micrófono y se escucharan pasos y cadenas se le escuchó decir- la muerte ya no existe, la muerte ya no está ahí…

jueves, 20 de abril de 2017

Imagina

Imagina tener un minuto de silencio infinito, donde todo para, todo se congela, donde tu, solamente tu lo notas. Muy bien ¿lo sientes? Ahora imaginemos que  harías ¿pensarías lo que podrías hacer? O ¿pensarías en lo que podrías no hacer? Pero paremos por favor, todo para y el todo está aquí enfrente tuyo, tu vida, tus sueños, todo, pero todo se queda así.

Imagina todo inmovilizado, pero tu también eres parte de esto, te puedes mover, pero no sientes que estás vivo, pero si no estás vivo ¿entonces estás muerto? Quizás existes, pero te estaría mintiendo si digo que es verdad.

Para, para tu acelerada mente, imagina que no eres tú, son ellos, ¿Cómo existes si no hay forma de saberlo? Nadie te lo dice, tu mente te engaña, tu mismo sientes que algo te traiciona desde adentro, pero cuando te tocas el corazón el puso se fue, no logras respirar, pero aquí estás. ¡PARA! Por favor ¡PIENSA!, para y sueña de una vez por todas; esos seres están ahí, pero ¿ellos no salen si quiera de sí? Quizás te mienten y juegan contigo, pero… no, no pueden… no son ellos eres tú, para y deja el sufrimiento, para y ahoga el dolor, para y deja el tiempo deje de existir, solamente deja en libertad tu alma, para y deja ser feliz a los demás.

Atentamente: Tu imaginación.

sábado, 1 de abril de 2017

Existencia

Esta historia cuenta el relato de la vida y la muerte, amantes inseparables que sólo hallaban regocijo en los seres que los unen. Dos personajes opuestos, que únicamente se ven a través del universo con un fuego tan intenso que sólo se apaga al ver la distancia que los separa.

Mientras la vida ve a su pobre amado lejano de si, sueña con las emociones que juntos podrían tener, besos llenos de pasión que sólo acaban para ver los atardeceres caer. La muerte en cambio se regocijaba al ver a su amada entre sueños y risas, rodeada por las esperanzas más peculiares que ella pudiera soñar.

Un día el universo les concedió la oportunidad de volverse a ver, pero no toda historia de amor tiene un final feliz, si no estás de acuerdo conmigo pregúntale a Romeo y Julieta. El atardecer llegaba y un nuevo acto desconocido sería la señal para comenzar lo que los antagónicos jamás pensaron hallar.

La luna posaba enfrente del sol en un baile distinto para el resto de los humanos que exóticamente veían hacia el cielo. En eso, ambas almas se reunieron por primera vez desde que se vieron y la muerte le comentó a la vida:

–Cuánto has cambiado desde la primera vez que te vi, te ves mejor de lejos –dijo la muerte irónicamente.

–Nadie me dijo que la muerte era tan simpática –respondió la vida.

–Nadie dijo que la vida sería tan fastidiosa.

–Si no fuera así muchos más estuvieran contigo.

–Estoy seguro que lo disfrutarán más que tú –comentó la muerte.

La vida había comenzado a reír, algo muy peculiar de ella, jamás pasaba de una suave sonrisa. La muerte al notar esto se le acercó cada vez más y le susurraba al oído.

– ¿Por qué no podemos estar juntos?

–Quizás porque yo soy muy bonita para ti –tanto la vida como la muerte rieron.

Al llegar la noche y ver ese hermoso ocaso pasar, vieron una ráfaga de estrellas fugaces alrededor de donde estaban, quizás el universo quería ayudar, y así fue. La vida y la muerte se empezaron a besar y cada momento se deseaban más, chocando sus cuerpos tan conocidos como extraños, tan amigables como enemigos; sus manos se estrecharon alrededor de la cintura del otro mientras el acto más puro, el amor encontraba lugar en esas entidades.

Así siguieron hasta el amanecer, sin darse cuenta que el sol salía dentro de poco y que el trato era hasta que los gallos cantaran, el deseo era irresistible y los ojos de ambos eran centelleantes, pero como te dije querido lector, todo tiene su final.

Cuando la mañana llegó ambos cuerpos estaban saciados del otro, sólo apreciaban el momento y el ahora. Cuando el sonido de diversos gallos empezaron a sonar, sabían que era hora, el fin de la aventura de amor y lujuria llegaría a su fin; ninguno de los dos estuvo de acuerdo en renunciar al otro, se habían conocido a sí mismos lo suficiente en una noche como para saber que uno llevaría al fin del otro.

Ambas partes vociferaban al cielo y decían eufóricamente:

–Déjanos seguir y danos el capricho de gozar eternamente, sabemos que nunca lo merecimos, pero eso no significa que nos puedas separar.

El universo molesto pensaba que eran unos desagradecidos al retarlo, para él era imposible que una parte de sí mismo lo traicionara. El universo quería venganzas, pero como no consiguió una buena forma para que se acercaran a él, los invitó a una reunión para festejar su unión en carne.

–Así que pensaron que alguna vez me hubieran podido traicionar, yo los hice, yo los originé y ninguno me retará a mí –la muerte se trató de parar y opinar– ¡¡CALLA ANIMAL, USTEDES MERECEN DEJAR DE EXISTIR…!!

Mientras la muerte y la vida se paraban de sus asientos para salir corriendo y escapar, el universo los agarró de sus cuellos. Primero atacó a la vida para que la muerte agonizara; segundos después el universo le susurra al oído:

–Si querías esto, esto obtendrás.

Al ser atacado la muerte también empezaba a desaparecer, pero mientras aún ambos cuerpos seguían sintiendo la existencia del otro se agarraron la mano para desaparecer en la eternidad juntos. Desde ese momento los humanos por fin sintieron lo que aquellos amantes alguna vez tuvieron en su corazón, una lujuria prohibida que unió a la muerte y la vida en uno, danzando siempre en el cielo como luceros.

Qué ironía que una mirada de amor te lleve a la desaparición, y que que el amor sea la única razón de la existencia.

Quizás no sepas quién soy, o quizás ya lo notaste, si no es así quisiera demostrar al redactor de esta historia de vanidades y un amor impensable. Soy el universo, hijo del tiempo y la verdad y fui yo quién hizo a la vida y la muerte inseparables, y son ustedes los que deben encomendar mi error y lograr conseguir el verdadero amor a pesar de todos los males, recordando siempre a esas 2 almas que hoy iluminan el firmamento…

-Nau

viernes, 24 de marzo de 2017

"Edén"

Y entre las llamas del infierno más profundo, sus ojos eran la única esperanza de encontrar un ángel. Te maldigo por hacer que tus besos sean mi peor adicción y tu mayor castigo.

-Nau

jueves, 23 de marzo de 2017

Injusticia

Vida ¿Qué hiciste? Nunca merecimos ésto, nunca logramos gritar, nuestros cuerpos sufren y el llano no parará.

Triste vida que sólo encuentra la redención en la muerte, separa familias y dejas a la suerte actuar.

Vida, mis amigos no llegaron, mi madre jamás pudo abordar, mis manos sangraron y tu sonrisa no quiere cesar.

Vida, olvida tus memorias y déjanos al Edén llegar, ellos fueron los culpables de que la llama no se quiera apagar.

Vida deja que la muerte no se acerque más, mis sueños cayeron, mi cuerpo se perdió y no logra salir de la oscuridad.


-Nau

martes, 14 de marzo de 2017

Puertas del infierno

Puertas del Infierno

Este relato distinto
cercano a la verdad
acaba en un recinto
entre risas y crueldad.

Todo se origina
un tétrico sábado
donde la neblina 
es lo más destacado.

Llegando a mi hogar
una nueva vivienda
que es un raro lugar
con una loca leyenda.

Vivo de ecos y gritos
que tienen fuente
en los otros pisos
y la puerta del frente.

Sólo espero la luz
de un nuevo día,
que tape la realidad
y la pobre melodía.

Ya han pasado tres meses
de locuras y manías
donde esos extraños
son mis epifanías.

Cuando la cordura
ya no es autoridad
la única postura
es la necedad.

Con suficiente valor
y un cuchillo en mano,
toco con cierto temblor
el timbre más cercano.

La puerta ruge
y no para de abrir,
grande es mi auge
de querer descubrir.

Cuando llegué al umbral
una grave voz me dijo:
"Disculpa ser tan informal,
se que no soy prolijo...

Mi trabajo es jovial
pero no soy charlatán.
Se que no es tan crucial,
pero me dicen Satán..."

-Nau

viernes, 10 de marzo de 2017

El fantasma de mi vida

Tenia días observándola, bueno tal vez soy modesto, casi meses siguiendo todos sus pasos... Era tan sencillo memorizarlo todo, cada paso cada camino cada lugar al que iba, ella me lo hacía muy sencillo, nunca noto mi presencia, quizás no era suficiente; siempre estuve allí a la misma hora todos los días y ella jamás me notó, era tan sencillo para ella y tan cruel para mí.
Ya son meses y quizás años solo viéndola caminar y caminar a través de su recorrido ya predilecto tan aburrido como siempre, pero esta vez es diferente, la veo y siento algo salir desde mi interior. En su rostro una cara de  desespero y un andar que hacía dudar. Sus palabras parecían aire, nadie la notaba ¿quizás era posible que la ignoraran o estuvieran jugando de la manera mas macabra con ella?
Me le quedo viendo fijamente con una risa casi de suspenso cuando ella se fija en mi y me pregunta:
 -¿Me puedes ver? ¡ENSERIO ME PUEDES VER!   
Cuando le respondí que sí -agitando con cierto temor mi cabeza-, sentí una sensación de total escalofrió cuando agarra mi mano y me obliga a seguirla.  Esto es estúpido ¿que querrá de mi? 

 Al girar la esquina veo una cinta policial con el típico "Do not cross"; un policía llamando a la estación y diciendo:

-Accidente automovilístico entre la intersección de la calle 11 y 12, conductor en automóvil azul ignora una luz de cruce y atropella fatalmente a un peatón. El conductor sobrevivió pero por desgracia el peatón no, próximamente proveeremos la identidad de la victima, por favor enviar ambulancia de manera inmediata. 
Con total ingenuidad voy a ver que había pasado... Logro ver ese cuerpo invalido y noto que es su cara... Es su cuerpo... ¡ES ELLA!
Pe..Pero... ¿Como es posible? ¿Cómo solamente la veo yo? ¿Quizás...Quizás...? Yo tampoco estoy aquí...

-Nau

Cartas de un hijo a un padre desaparecido

Mientras los miedos fueron nuestra forma más sincera de ver al mundo, mientras nuestros cuerpos solo respondían a los infortunios que la vida nos creó, mientras tu seguías ahí mi existencia se condicionaba a nuestras esperanzas.

Luego de que los sueños se perdieron con tu cuerpo, tu alma seguía alumbrando lo que hoy llamamos "realidad". Gracias por los desacuerdos y las pelas, por las risas y las carcajadas, por las noches de trasnocho hablando de como todo cambiaría, por aquellas pequeñas cosas que nos hacían más humanos al pasar los días.

Pero las risas dejan de ser comunes en esta vida cuando el Cáncer se volvió tu enemigo. Vi tus luces apagarse y tus ojos cerrar en el acto más triste que un humano puede sentir, todo porque nunca lo quisimos admitir, todo porque nunca aceptamos la segunda oportunidad que el universo nos quiso regalar.

 Mientras aun este aquí en la tierra tu seras mi estrella en el cielo. Te amo padre y desde la tierra solo me queda decirte que te extraño.

-Nau